Nuevos modelos de las cuentas anuales 2025: cambios relevantes para el depósito en 2026
Con la publicación de dos Resoluciones de la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública, de fecha 19 de mayo de 2026, se han actualizado los modelos oficiales para el depósito de las cuentas anuales en el Registro Mercantil. Los nuevos formularios son aplicables a las cuentas anuales que se depositen con posterioridad a su publicación en el Boletín Oficial del Estado y afectan tanto a las cuentas individuales como a las cuentas consolidadas.
A primera vista, las modificaciones introducidas pueden parecer de carácter meramente formal. Sin embargo, un análisis más detallado pone de manifiesto la dirección en la que están evolucionando la contabilidad y la información corporativa en España y en la Unión Europea: una mayor transparencia, una creciente interrelación con las obligaciones de información de carácter tributario y una progresiva armonización a nivel europeo.
Una de las novedades más visibles afecta a la clasificación de la actividad económica de las sociedades. Los nuevos modelos sustituyen todas las referencias a la anterior clasificación CNAE 2009 por la nueva CNAE 2025. Por ello, resulta recomendable que las empresas verifiquen si el código de actividad utilizado hasta la fecha continúa siendo adecuado o si, por el contrario, requiere alguna actualización. Esta revisión resulta especialmente relevante para aquellas sociedades cuyo modelo de negocio haya experimentado cambios o ampliaciones en los últimos años.
Asimismo, los modelos incorporan nuevas referencias relacionadas con la información fiscal desglosada por países (Public Country-by-Country Reporting). Determinados grupos empresariales con actividad internacional deberán informar públicamente sobre los países en los que operan y sobre determinados indicadores fiscales relevantes correspondientes a cada jurisdicción. Aunque muchas empresas de tamaño medio no se encuentran actualmente dentro del ámbito de aplicación de esta obligación, la medida refleja la creciente importancia que está adquiriendo la transparencia fiscal dentro de la información corporativa.
Otras modificaciones afectan a la información relativa al gasto por impuesto sobre beneficios y guardan relación con la implantación de la tributación mínima global para grandes grupos empresariales. Las correspondientes obligaciones informativas se han integrado en los nuevos modelos y ponen de relieve la cada vez mayor conexión entre la contabilidad y la fiscalidad internacional.
Por otro lado, para las sociedades que formulan cuentas anuales consolidadas se han introducido diversas adaptaciones de carácter técnico. Entre ellas destacan las actualizaciones relacionadas con el formato electrónico único europeo (ESEF – European Single Electronic Format), cuya relevancia continúa aumentando para los grupos empresariales que operan en los mercados de capitales.
Si bien los nuevos modelos no implican modificaciones sustanciales en los criterios de reconocimiento, valoración o presentación de las cuentas anuales, sí reflejan una tendencia clara: las cuentas anuales han dejado de ser un instrumento destinado exclusivamente a mostrar la situación patrimonial, financiera y los resultados de la empresa. Cada vez más, se configuran como una herramienta de transparencia regulatoria y fiscal. Por ello, resulta aconsejable que las empresas incorporen estas novedades con suficiente antelación en sus procesos de cierre contable correspondientes al ejercicio 2025, con el fin de evitar incidencias o retrasos en la formulación y el depósito de las cuentas anuales.