Actuaciones procesales a distancia: cuando evitamos ir al Juzgado
Cuando un empresario alemán tiene un deudor en España y debe procesar en España (o de una ciudad a otra), ello plantea costes y molestias de acceso al Juzgado: distancia, tiempo, idioma. Como parte de la modernización tecnológica, sin embargo, cada vez hay más trámites que pueden llevarse a cabo a distancia.
Las actuaciones procesales a distancia se definen como actuaciones judiciales realizadas mediante medios tecnológicos sin presencia física simultánea de todos los intervinientes en la sede judicial.
Estas actuaciones pueden realizarse mediante videoconferencia, plataformas de comunicación seguras o sistemas de identificación digital.
La normativa permite y potencia cada vez más actuaciones telemáticas (y con vocación de constante incremento). Entre las principales destacan:
1. Comparecencias y vistas judiciales
Determinadas audiencias, comparecencias o vistas pueden celebrarse mediante videoconferencia cuando el tribunal lo estime adecuado.
Esto ocurre especialmente en:
- declaraciones de partes
- comparecencias en procedimientos civiles
- intervenciones de peritos
- participación de testigos.
2. Declaraciones de testigos y peritos
Las declaraciones a distancia son especialmente útiles cuando el testigo reside lejos del tribunal, tiene dificultades de movilidad y se pretenden evitar costes de desplazamiento y manutención.
Este sistema ya se utilizaba en el proceso penal, pero se está extendiendo con mayor normalidad al proceso civil.
Una novedad son las Oficinas de Justicia en los municipios que carecen de juzgado.
3. Acceso remoto al expediente judicial
Otra manifestación clave es el acceso electrónico al expediente judicial por parte de jueces, abogados y procuradores.
Herramientas como LexNET permiten presentar escritos, recibir notificaciones y consultar actuaciones.
Por el momento no hay herramientas para este acceso a particulares.
Las ventajas de permitir que los trámites se lleven a cabo a distancia y mediante medios electrónicos son evidentes en cuanto a rapidez, menores costes, menor pérdida de tiempo para todos los implicados. Por supuesto que todo avance conlleva riesgos, que pueden ser significativos. Los mayores son:
- problemas técnicos o de conexión, que pueden afectar a la validez de la actuación. Si una parte no comparece y alega problemas de conexión, ¿se puede dar el trámite por no celebrado? Si la solución es tener que acudir al juzgado de tu localidad, esto puede solucionar estos temas, pero las ventajas de tiempo, coste, etc. se ven reducidas y dependeremos también de la capacidad judicial.
- dificultad para valorar la credibilidad de testigos o partes en entornos virtuales. Este riesgo es especialmente relevante cuando hay que valorar la credibilidad de un testigo, pues desaparecen los criterios habituales que los humanos usamos en la comunicación no verbal.
Por ello, como siempre, deben aplicarse criterios de prudencia, debiendo valorar el juez las circunstancias de cada caso.